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Cuando tomamos la decisión de qué hacer con nuestro dinero, lo que primero se nos viene a la mente es ¿quién me va a ayudar a gestionar mis ahorros?, ¿en qué productos tendré que invertir para obtener rentabilidad?, pero estamos olvidando una pregunta que es tan o más importante que las anteriores: ¿Dónde estará mi dinero?

Es cierto que la mayoría de las veces en nuestro país nos es difícil separar quién me asesora de quién me custodia mi dinero, pero en el mundo anglosajón las actividades de depositaría y asesoramiento están completamente diferenciadas, y la figura del asesor debe ser diferente a la del custodio. ¿Tiene esto sentido? La respuesta solo puede ser un rotundo sí, y lo podemos ver con un ejemplo muy ilustrativo, pero antes profundicemos un poco en la custodia o depositaría.

  • Depositaría de activos en balance: aquí estaríamos hablando de saldos en cuenta corriente, depósitos a plazo fijo, pagarés de la entidad, etc. De estos activos responde directamente la entidad en la que están depositados, es decir, si yo tengo todo mi dinero en una cuenta corriente de una entidad que quiebra por problemas de solvencia, yo habré perdido mi dinero.
  • Depositaría en activos fuera de balance: aquí estarían acciones de compañías, participaciones en fondos de inversión, acciones de SICAVS, participaciones en capital riesgo, etc. De estos activos no responde la entidad donde están depositados, pero en caso de desaparición del custodio, nos veríamos en una situación en la que durante un periodo de tiempo nuestras inversiones se encontrarían en un limbo del cual para salir nos llevaría un largo proceso, durante el cual no podríamos tomar decisiones sobre nuestro patrimonio, con el riesgo que ello conlleva.

Ahora volvamos al ejemplo ilustrativo del que hablábamos:

Un cliente de banca privada puede estar plenamente satisfecho con su asesor, una persona que se preocupa de realizar un correcto asset allocation, que busca los mejores productos y que intenta obtener una rentabilidad acorde al nivel de riesgo que desea el cliente, pero, ¿Qué pasa si este excelente asesor trabaja en una entidad con problemas de solvencia?, ¿será proactivo y recomendará al cliente que se lleve su dinero a otra entidad? Me atrevería a decir con un alto porcentaje de probabilidad de acierto que no, porque si este asesor recomienda a su cliente que se vaya a otra entidad habrá perdido su cliente y tendrá mayor dificultad para obtener su bonus.

Visto esto, esa decisión que no estábamos tomando, que es la de quién custodia mi dinero, resulta que puede ser la más trascendental de todas, porque si me equivoco en quién me asesora, puedo obtener una menor rentabilidad, pero si me equivoco en quién se ocupa de guardarlo puedo o perderlo todo o verme limitado temporalmente en la disposición del mismo y en dónde invertirlo.

Consejos para conseguir un buen custodio de dinero

Ahora que parece que tenemos claros los riesgos que asumimos llega el momento de minimizarlos:

1. Busquemos ayuda en alguien que haga una auditoría de los depositarios y que busquen sobre todo tres atributos:

  • Solvencia: Rating altos para evitar sustos.
  • Tecnología: Para poder operar de la forma más eficiente.
  • Precio: Optimizar el coste para el servicio.

2. Multidepositaría.  Si no ponemos todo nuestro patrimonio en un único producto, ¿por qué tenemos todo nuestro patrimonio en un único custodio? Muchas veces nos parecerá un engorro tener varios custodios porque entonces no tendremos una visión de nuestro patrimonio en una sola foto, pero esto no es así, ya que, se puede reportar en un solo informe todo el patrimonio independientemente de dónde lo tengamos depositado, así que la mejor recomendación es diversificar los custodios y estaremos reduciendo los riesgos. Deberíamos tener un asesor que nos ofrezca un abanico de custodios y que sus elecciones sean únicamente por criterios objetivos.

3. Intentemos que quien nos esté asesorando sobre donde depositar mis ahorros no tenga relación directa con las entidades que nos recomienda, ya que ante problemas de solvencia difícilmente nos podrá recomendar libremente.

Autor: Francisco Salas Ruíz | Socio | Madrid

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