Opinión de DiaphanumSobre DiaphanumSobre el sector

Javier García (Diaphanum): Si inviertes en fondos o acciones te llegará una carta…Y no será de amor

Por 5 julio, 2019 Sin comentarios

RANKIA .-

En los últimos años, aunque de manera tímida, los fondos de inversión se han ido abriendo paso cómo un activo de referencia para formar parte de nuestros ahorros. Muchos ahorradores se van reorientando hacia inversores, motivado por los tipos de interés próximos a cero que a su vez provoca tipos de interés reales negativos (recordemos que un tipo real se obtiene quitando al tipo que me ofrecen en la entidad la inflación) para los productos más tradicionales, fundamentalmente depósitos y letras de tesoro.

Efecto, que ha llegado para quedarse, no sabemos si con efectos similares a la economía nipona pero con las pistas proporcionadas por el Sr. Banco Central, es evidente que cualquier ahorrador que quiera obtener rentabilidades reales positivas tendrá que subir un peldaño en cuanto el riesgo asumido por sus inversiones. Nos encontramos por tanto con un caldo de cultivo donde la industria de los fondos de inversión ganará peso en los próximo años.

La famosa carta que llegará a todos los inversores

Esperamos que nuestro pasado reciente nos haya servido de lección (algunos debería de haberles servido más que a otros), fueron años de preferentes, subordinadas, etc. y Bruselas parece que ha dicho: “hasta aquí hemos llegado”

Como saben, la transposición de la directiva europea MiFID II ha llegado a España con retraso (ya saben, “Spain is different”) y por capítulos. El último real decreto entró en vigor el 17 de enero y la norma busca elevar la transparencia y mejorar la combinación entre gestión y asesoramiento en la industria financiera, concretamente una mayor transparencia sobre los fondos de inversión vendidos a sus clientes, lo que para muchos será una revolución.

Entre las novedades se encuentra la obligación de enviar al cliente una carta que suministre información sobre costes y gastos expost al menos una vez al año. Concretamente se deberá especificar cuánto dinero del cliente ha ido a parar a la gestora, cuánto dinero ha ido a parar al distribuidor de dichos fondos (las ya famosas retrocesiones), cuánto dinero paga el cliente en concepto de brokeraje (comisiones de compra venta de activos), análisis (research), y en concepto de compra venta de divisas.

Casi todos los bancos que conozco y créanme, son unos cuantos, bien porque he trabajado en ellos o porque tengo estrecha relación con los mismos nos regalan los oídos con alguna frase ya manida del tipo: “La cuenta de fondos es totalmente gratuíta” o “con nosotros tendrá arquitectura abierta”. Lamentablemente no son ciertas, es decir, son verdades a medias que están tan de moda en este país. Dejémonos de verdades a medias, seamos serios, con el cliente no se juega y con el ahorrador menos.