Opinión de DiaphanumSobre el sector

Borja Rubí (Diaphanum):Qué significa asesoramiento financiero independiente

Por 6 mayo, 2019 Sin comentarios

RANKIA .-

En los años 80 y 90 en España, trabajar en un banco era sinónimo de importancia, respeto, educación, formación y un sinfín de cualidades que servían para poner en el mismo orden de importancia al médico, cura o Guardia Civil del pueblo. Al final, “el del banco” era aquella persona respetable que miraba por los intereses de los clientes, prestaba un servicio de calidad y ayudaba a sus conciudadanos a desarrollar sus proyectos familiares y profesionales, tan sencillos y complejos a la vez como, comprar una vivienda, un coche o quizá un televisor. Era alguien admirable y eso se ha perdido. Reconozco que personalmente, me hubiera gustado trabajar en aquella época, creo que encajaba más con mi forma de ver la banca que la actual.

El mundo ha cambiado radicalmente y la banca no se ha quedado atrás, ha ido evolucionando, pasando sus travesías en el desierto y ha tenido sus más y sus menos para con sus clientes. Al final, tras una grave crisis financiera, llega la calma y, en consecuencia, la necesaria purga. No nos equivocamos si pensamos en que la imagen actual del sector bancario en España por parte de los clientes, está tocada, por no decir hundida. Muchas entidades se afanan por “humanizar” el sector y acercarse de nuevo a la sociedad, pero lo cierto es que el daño ya está hecho. En materia de inversión no será menos, especialmente si le sumamos el añadido de un mercado bursátil que no da pie con bola y arrastra un gap (separación) versus comparables de aúpa (EEUU y Europa).

Ya no quieren trabajar en banca

En las principales escuelas de negocios del mundo, los estudiantes que finalizaban sus estudios eran encuestados y preguntados por el sector donde querían trabajar al finalizar los máster y postgrados.

No es de extrañar, los horarios imposibles, los salarios a la baja y las reestructuraciones necesarias pero dolorosas, hacen perder el atractivo a un sector que, en vista de los Millenials, no interesa. Y esto podemos extrapolarlo al mapa de sucursales en España, y yo me pregunto ¿Cuántos chavales de entre 15 y 30 han pasado por “su oficina” en este 2019? Me la juego: un 1%. No le ven ningún tipo de interés, no “tienen que ir a nada” y todo lo resuelven a golpe de click. Ven a su entidad como un mero supermercado de productos diversos que no le aporta valor. Y al empleado, alguien que le va a llamar para darles la paliza y venderle el producto de la semana. Asumámoslo, esa es la realidad en España.

Asesoramiento Financiero Independiente: Cómo una sola palabra puede decir tanto

Independiente me resulta lejano, unitario y si me apuran, algo sombrío y que invita a la soledad, pero nada más lejos de la realidad si lo llevamos al contexto del Asesoramiento Financiero. En España, somos muy pocos los que nos dedicamos al Asesoramiento Financiero Independiente, al No Independiente muchos más, casi todos diría yo. Entonces, ¿por qué? ¿estamos locos? ¿nos gusta la marcha de ir a contracorriente? El asesor independiente es como el ciclista que corre el tour sin equipo, que sube los puertos sólo a marchetta pero que cuando llegan los Pirineos sigue en cabeza. El asesoramiento no es ganar una etapa, es ganar 5 tours seguidos. Año tras año. Muy value investing. Muy de largo plazo. A ritmo, sin hachazos.

El Asesoramiento Financiero Independiente goza de una serie de cualidades que tienen más que ver con aquel banquero de Onzonilla del Páramo de los años 80 que con la sucursal “prime” de tu barrio.