Opinión de DiaphanumSobre DiaphanumSobre el sector

Gascó (Diaphanum): “La enfermedad de la banca española se atacó con ibuprofeno”

Por 4 marzo, 2019 Sin comentarios

VOZPÓPULI .-

Rafael Gascó tiene tras sus espaldas más de diez años de experiencia liderando equipos de banca privada. Su reconocimiento viene de haber dirigido sido uno de los pilares fundamentales de ese área en Banca March y de ser el número uno de AndBank, en su etapa como consejero delegado.

En 2016 tomó la decisión de comenzar su proyecto profesional, una firma de asesoramiento independiente que se adelantaba a la normativa europea MIFID II. Nace así Diaphanum, un nuevo concepto de banca privada sin atadura ni productos propios.

¿Qué tal va la firma?

Estamos cerca de los 1.200 millones de euros en captación en dos años y ya tenemos a más de mil clientes. La perspectiva de lo que tenemos por delante es inmejorable. Diaphanum sigue un modelo en donde el cliente nos paga, deposita su dinero donde le da la gana y en el país que quiera, siempre que sea dinero oficial y declarado. Tenemos una estructura ágil y sin producto propio.

Ustedes se adelantaron a MIFID II. Ahora la banca tiene que pasar la primera gran prueba de fuego con esta normativa, que es la famosa carta anual donde se detalla por primera vez cuánto han cobrado en comisiones y se separa de la rentabilidad del fondo. ¿Cómo ve el futuro de la banca es este sentido?

Hacer asesoramiento en un banco es muy difícil. Hay que hacer una propuesta. Cada vez que cambia el fondo hay que hacer otra y almacenar ésta durante cinco año. Además, hay que realizar el control de riesgos y un largo etcétera… es imposible que un banco pueda ofrecer este servicio personalizado a cada uno de sus clientes. Por eso, se han lanzado a la gestión discrecional de carteras, pero es un producto enlatado. El problema es que por las bajas rentabilidades, la banca está subiendo un nivel el perfil de riesgo de sus clientes, y claro, hay veces que una persona conservadora se pasa a moderada y se encuentra con caídas del 5% anual.

Aparte de eso, cómo la gestión discrecional no necesita de grandes profesionales del mercado, se bajan los costes y ya casi no hay bonus para los banqueros. Están cada vez más frustrados porque no pueden asesorar. Habrá mucho movimiento en este sector. Sin duda, es un momento interesante porque MIFID II ya ha llegado.